Muchas veces confundimos la ACEPTACIÓN con otros aspectos como la resignación o el conformismo. El otro día vi una foto que representaba una tormenta. En un lado salían frases como “jod** llueve” “que asco la lluvia” “ojalá pare ya” “¿qué hago si no para?”. El otro lado simplemente ponía: pues si, llueve.

Eso es la aceptación, dejar de revolvernos con aquellos acontecimientos que están fuera de nuestro control y que nos parecen negativos.

Creo que es una de las joyas de la corona en el bienestar personal y una herramienta de autocuidado BRU-TAL.

Es verdad que muchas veces parece un pensamiento utópico, pero puede ser la llave que te abra la puerta de muchas oportunidades. Podrás emplear tu energía en cosas sobre las que realmente tengas un efecto (más o menos) directo.

Elegir admitir y afrontar todas tus situaciones te hace un poquito más libre, ya que no serán esos pensamientos constantes los que te manejen.

Reflexionar sobre que esos sentimientos y emociones más negativas son normales y no rehuir de ellos… Si, cuesta. Como cualquier herramienta psicológica, adquirir un hábito y forma de ver las cosas diferente conlleva un esfuerzo, pero creo que merece la pena. 

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